Calvino: Atormentado y Afligido

 

Al inicio de su obra, Crouzet aborda al Calvino no convertido, al Calvino afligido, con el propósito de demostrar que la antigua naturaleza del reformador, será, sujeta al llamado de Dios, un recuerdo que no dejará descansar a Calvino en su labor ministerial. Así como Pablo recordaba su estado antes de que fuera recibido a misericordia (1 Ti. 1:13), así Calvino se vio abordado por ese recuerdo para saberse rescatado, solamente por la pura gracia de Dios. Crouzet nos dice:

Calvino no fue el reformador glacial y mecánico, encerrado en si mismo y sin brillo, si se nos permite hablar de esta manera, que los estereotipos de las tradiciones historiográfico-teológicas muestran llenos de complacencia. Fue un hombre atormentado y agitado constantemente por el recuerdo del pasado desgraciado del que se había liberado con su conversión a Dios, pero al que no dejaba de referirse de una forma agresiva cuando se esforzaba por dar a conocer la voluntad divina a los hombres de su tiempo, cuando se presentaba a los incrédulos y a los malvados engullidos por un abismo sin fondo, olvidados del propio Dios, buscando a Dios en desamparo y con disgusto, en la duda y el fingimiento y no el la seguridad. Fue un hombre vehemente y colmado de violencia, de fuerza y de seguridad, imantado por un odio poderoso hacia todo lo que creía que trataba de alejar al mundo humano de su único fin, el amor y la glorificación de un Dios todopoderoso.” (1)

 

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(1) CROUZET, Denis. Calvino. Ariel.España. 2001. P 18

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La vida de Guillermo Farel. Capítulo 2: Los días de que habló Pablo

farel21Después de habernos mostrado los dos cuadros históricos, Frances Bevan nombra a aquellos que, exaltando el nombre de Jesucisto, perecieron antes de la Reforma en Londres. Si, los Lolardos, que fueron atormentados por su fe y que reconocían sólo a Jesucristo como su salvador, que creyeron en la elección y que durante la tortura de sus cuerpos podían decir: “Jesús es mi amor. Él está conmigo ahora”.

Los Lolardos, así se les llamaba a lo “seguidores” de John Wyclif, fueron atormentados por sacerdotes, monjes y monjas que “eran colocados bajo la capa de piedad” pero que hacían obras tales que “ni se nombraria(n) entre los paganos”. Bevan nos dice que es necesario conocer un poco, pero sólo un poco de la maldad de estos hombres y mujeres, ya que tales crímenes son necesarios recordar, “solamente con una ojeada”.

Pablo, mediante sus cartas, advirtió a la Iglesia de la apostasía, de las persecuciones y padecimientos de los hijos de Dios ante un mundo religioso. De esos días, en donde los Lolardos eran perseguidos, después los reformados, los hugonotes, los puritanos, era de lo que hablaba el apóstol cuando les advertía a los primeros creyentes.

Pero antes de seguir con el relato hacia la vida de Farel y pasar al siguiente capítulo,  F.B. examina el hecho y llega a la conclusión de que todo hombre no regenerado por la soberana gracia de Dios tiende a estos atroces pecados, sea un protestante o un papista, si la gracia no ha tocado su corazón su vida es religión vana y putrefacta. Unos tienen Biblia, otros solo imágenes de madera, oro y plata, pero “no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”.

Así que con el relato de la vida de Farel, Bevan nos hará ver dos cosas: “nuestra maldad y la bondad de Dios; el negro, pervesro corazón del hombre, y el amoroso corazón de Dios-la ruina que el hombre ha causado, y el remedio que Dios ha hallado. Toda la vergüenza para el hombre, toda la gloria para Dios”

 

<<Capítulo 1: Dos cuadros    –   Capítulo 3: El niño sin Biblia>>

I Timoteo 4:13 “Ocúpate en la lectura”

El Apóstol Pablo le venía dando a Timoteo una serie de instrucciones de carácter imperativo para el orden de la Iglesia de Éfeso. Desde el primer capítulo Pablo le da indicaciones precisas acerca de la doctrina y del orden eclesial.

La gramática nos enseña que lo antes mencionado no eran meras recomendaciones, sino que eran (y son) órdenes y mandatos para que fuesen (y sean) transmitidos a la Iglesia, en específico a los maestros: “para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina” (1:3).

Ocúpate: Como dije, el verbo es imperativo (presente activo) y se encuentra en segunda persona del singular. Del griego πρόσεχε  denota la idea de “continuar en atención estricta de algo, ocuparse de, dedicarse o aplicarse a.”

Timoteo se debía ocupar, poniendo especial atención, de la lectura. ¿La Lectura de que?

readingDe la lectura: Se nos dice que es posible que el τῇἀναγνώσει sea aplicado para el estudio personal, pero no es en este sentido secundario en el cual se ocupa en la carta, sino en el sentido de la literatura y la costumbre judías, esto es, “leer la ley y los profetas en la sinagoga”.

“Los ministros deben ocuparse de esas cosas como obra y tarea principal de ellos. Por estos medios se manifestará su provecho en todas las cosas y a todas las personas; esta es la forma de ganar conocimiento y gracia, y de ganar también a otros. La doctrina de un ministro de Cristo debe ser conforme a las Escrituras, clara, evangélica y práctica; bien expresada, explicada, defendida y aplicada.” (2)

Es decir, Timoteo tenía que aplicar su esfuerzo y su juventud a la lectura pública de las Escrituras (NVI), a la exhortación y a la enseñanza de las mismas. Con el motivo de la edificación de la Iglesia pero también del mantenimiento de la doctrina pura. Justino Mártir nos dice acerca de esto:

“Los Evangelios y Epístolas del Nuevo Testamento, reconocidos como inspirados por los que tenían el don de discernir los espíritus fueron desde el principio y a medida de ser escritos, leídos junto con el Antiguo Testamento en las iglesias.”(1)

Es importante que los maestros se apliquen al Estudio de las Escrituras para poder dar un alimento sólido a sus ovejas y no profetizar y exhortar de su propio corazón. (Como lo hace la mayoría de los falsos maestros que enseñan hoy en la Iglesia).

“Y si a un hombre tan importante (Timoteo) se le aconseja estudiar a fin de que progrese día tras día, ¿cuánto más necesitamos nosotros de ese consejo? ¡Ay de aquellos perezosos que no escudriñan los oráculos del Espíritu Santo día y noche…Siempre  ha  sido  un  rasgo prominente  en  el  carácter  de  un buen hombre, que “su delicia sea en la ley del Señor, y que en su ley medite de día y de noche” (3).

A pesar de que en primera instancia el pasaje está dirigido a Timoteo y a los maestros, también se dirige a aquel creyente que no enseña, sino que está en el proceso de aprendizaje (de alguna u otra forma todos lo estamos). Es decir, el creyente debe, en su estudio personal, indagar y escudriñar la Escritura, ocuparse en la lectura de la misma para su edificación.

Si bien este blog contiene diferentes temas de interés para el cristiano e intenta fomentar la educación y desarrollo intelectual del creyente. También se somete a esta cláusula y a la correcta interpretación del pasaje, es decir, la Biblia está por encima de todo libro y es necesario que nuestra lectura, exhortación y enseñanza sea conforme a la enseñanza bíblica. Todo escritor, pensador o maestro que enseñe doctrina debe ser sometido al testimonio que vive y permanece para siempre.

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(1)     Justino Mártir, Apología, 1:67

(2)     Matthew Henry. Comentario a Toda la Biblia. 1 Timoteo 4

(3)     Juan Calvino. Comentario a la primera Epístola Pastoral de San Pablo a Timoteo