Ulfilas, obispo de los godos.

octubre 3, 2012 § Deja un comentario

26 de septiembre

ULFILAS, OBISPO DE LOS GODOS. Recientemente he leído con asombro a Borges. La erudición del argentino es descomunal. Ya hace algunos años con El Aleph, Otras inquisiciones y Ficciones me había cautivado por ese español delirante, fantástico. Ahora reviso Borges Profesor. Curso de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, libro que Borges nunca escribió, por supuesto, sino que es producto del esfuerzo de Martín Arias y Martín Hadis por recuperar a través de la elaboración de una edición impresa las clases impartidas por el escritor en 1966. A la par leo también su Breve antología anglosajona y Literaturas Germánicas Medievales,el primero en coautoría con María Kodama, y el segundo con María Esther Vázquez. Ambos textos son indispensables para acompañar la primera parte del curso.

La segunda y tercera clase son sensacionales. Su disertación sobre el Beowolf  y los kennings es increíblemente bella, un trasladarse lentamente al pasado. Pero la pieza que ha detenido el tiempo, que se ha convertido en una de mis favoritas de todo Borges -a la altura de «El inmortal», «Deutsches Requiem» y «Los teólogos»- es su relato sobre Ulfilas (el obispo arriano de los godos que puso a salvo a su pueblo ante la persecución de Atanarico y que tradujo la Biblia al gótico), contenido en Letras Germánicas Medievales, del que transcribo el siguiente fragmento:

«La Biblia gótica es el monumento más antiguo de las lenguas germánicas. Ulfilas hubo de superar vastas dificultades; la Biblia, más que un libro, es una literatura; reproducir esa literatura, a veces compleja y abstrusa, en un dialecto de guerreros y de pastores es un trabajo que parecería,  a  priori, imposible. Ulfilas lo cumplió con decisión, a veces con agudeza. Prodigó, como es natural, barbarismos y neologismos; tuvo que civilizar el idioma. Su lectura nos reserva sorpresas. En el Evangelio de Marcos (VIII, 36) está escrito: “¿Qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo y perdiere su alma?” Ulfilas traduce mundo (cosmos, orden en el original) por bella casa. Siglos después, los anglosajones traducirían mundo por woruld (wereald, edad del hombre), que contrapone el tiempo humano a la infinita duración de la divinidad. Los conceptos de cosmos y de mundo eran harto abstractos para los sencillos germanos.

»Así, por obra de Ulfilas, remoto precursor de Wyclif y de Lutero, los visigodos fueron el primer pueblo de Europa que dispuso de una Biblia vernácula».

 

 

 

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Calvino: El jovencito de Noyon, por Leopoldo Cervantes-Ortíz.

julio 8, 2009 § Deja un comentario

CalvinMontHace 100 años, para celebrar el 400º aniversario del natalicio de Calvino, el Colegio fundado por él, que cumplía 350 años, encargó una serie de grabados sobre la vida del reformador a Henri van Muyden (1860-1936), la cual consta de 12 piezas que muestran a Calvino en diversas etapas, desde su infancia hasta sus últimos días.

El primer grabado corresponde a su paso por las aulas del Colegio Montaigu, de París, luego de una infancia aciaga, marcada por la muerte de su madre en 1515. A los 14 años (agosto de 1523) ingresó al Colegio de la Marche, en París, dirigido por el latinista Maturin Cordier, quien lo acompañaría más tarde en Ginebra, ya en plena labor reformadora, desempeñando tareas educativas.

Calvino estudió, más tarde, en el Colegio de Montaigu (adonde también lo hizo Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús). Allí recibió una sólida formación en gramática, filosofía y teología, y tuvo como profesor a John Major, comentarista de los Evangelios y defensor de la doctrina católica en contra de Wyclif, Hus y Lutero. Calvino inició sus estudios de derecho en 1528, en Orléans, el sitio más famoso de la época. Aprendió velozmente el griego y al año siguiente se trasladó a Bourges para estudiar con el notable jurista Alciati. En 1531 acudió a Noyon para acompañar a su padre en sus últimos momentos (había sido excomulgado por el obispo de la ciudad).

El segundo grabado de Van Muyden muestra a Calvino junto a su primo Pierre Robert (alias Olivetán, futuro traductor de la Biblia, en 1535, con prólogos de Calvino), quien muy probablemente lo introdujo a las ideas heterodoxas del momento, luteranas para mayores señas, aunque ya con el sello del humanismo francés, dirigido por Jacques Lefèvre d´Etaples (1450-1537) y otros pensadores.

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La vida de Guillermo Farel. Capítulo 2: Los días de que habló Pablo

noviembre 24, 2008 § 2 comentarios

farel21Después de habernos mostrado los dos cuadros históricos, Frances Bevan nombra a aquellos que, exaltando el nombre de Jesucisto, perecieron antes de la Reforma en Londres. Si, los Lolardos, que fueron atormentados por su fe y que reconocían sólo a Jesucristo como su salvador, que creyeron en la elección y que durante la tortura de sus cuerpos podían decir: “Jesús es mi amor. Él está conmigo ahora”.

Los Lolardos, así se les llamaba a lo “seguidores” de John Wyclif, fueron atormentados por sacerdotes, monjes y monjas que “eran colocados bajo la capa de piedad” pero que hacían obras tales que “ni se nombraria(n) entre los paganos”. Bevan nos dice que es necesario conocer un poco, pero sólo un poco de la maldad de estos hombres y mujeres, ya que tales crímenes son necesarios recordar, “solamente con una ojeada”.

Pablo, mediante sus cartas, advirtió a la Iglesia de la apostasía, de las persecuciones y padecimientos de los hijos de Dios ante un mundo religioso. De esos días, en donde los Lolardos eran perseguidos, después los reformados, los hugonotes, los puritanos, era de lo que hablaba el apóstol cuando les advertía a los primeros creyentes.

Pero antes de seguir con el relato hacia la vida de Farel y pasar al siguiente capítulo,  F.B. examina el hecho y llega a la conclusión de que todo hombre no regenerado por la soberana gracia de Dios tiende a estos atroces pecados, sea un protestante o un papista, si la gracia no ha tocado su corazón su vida es religión vana y putrefacta. Unos tienen Biblia, otros solo imágenes de madera, oro y plata, pero “no hay diferencia, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”.

Así que con el relato de la vida de Farel, Bevan nos hará ver dos cosas: “nuestra maldad y la bondad de Dios; el negro, pervesro corazón del hombre, y el amoroso corazón de Dios-la ruina que el hombre ha causado, y el remedio que Dios ha hallado. Toda la vergüenza para el hombre, toda la gloria para Dios”

 

<<Capítulo 1: Dos cuadros    –   Capítulo 3: El niño sin Biblia>>

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