Una pregunta que no puede quedar sin respuesta

enero 22, 2009 § Deja un comentario

 

«Cuando un hombre está en duda de qué sea la voluntad de Dios, se vuelve negligente» Esta es una afirmación de Juan Calvino que resume en unas cuantas palabras la vida y productividad del hombre. Así como lo hiciera Salomón en Eclesiastés (Ec.12:13), Calvin asegura que el sentido del ser y del conocimiento de uno mismo se desprende del conocimiento que cada uno tiene de la voluntad de Dios para su vida y de guardar esa voluntad, esto es, los mandamientos de Dios, como el más preciado tesoro (Pr. 2:3-4). Entonces, dentro de la perspectiva cristian de la vida, el sentido de la misma no gira en torno a otra cosa que la voluntad de Dios y del cumplimiento de esta voluntad. Así, la pregunta ¿Por qué (Para qué) Dios me ha elegido para si?, es una pregunta que no puede quedar desprovista de respuesta para ninguno de los elegidos. Cuando se vacila en este aspecto, la vida del hombre se torna en una carencia de sentido, de propósito; en resumen, no se puede vivir, sino se vive para Dios y Su gloria.

En este año, donde la vida de Calvino está siendo estudiada por un buen número de personas, es importante exponer la «cuestión fundamental» que, según Denis Crouzet, dio sentido a la vida de Calvino:

Puede suponerse que la cuestión fundamental que dio sentido a la vida de Calvino y que actuó como hilo conductor de ella fue la que expuso a su audiencia ginebrina en un sermón sobre el cuarto capítulo de Deuteronomio. Era la cuestión que él mismo debía plantearse humildemente sin cesar y que deseaba que los habitantes de una ciudad elegida por la «pura bondad» de Dios se plantearan en todo momento. Dios nos ha señalado cuando nos ha injertado en el cuerpo de Jesucristo, en un amor gratuito que implica una comparación «de nosotros con los demás» y que debe suscitar una constante interrogación: « ¿Por qué me encuentro entre los elegidos? ¿Por qué Dios me ha elegido para si?» Esta pregunta, precisaba Calvino, no debía quedar sin respuesta. Si Dios ha extendido sobre nosotros su brazo poderoso es por bondad, y esta conciencia de la bondad divina debe determinar una glorificación de Dios, un verdadero compromiso militante, un entregarse de unos mismo a Dios, un servicio, mediante una palabra destinada a contar a los demás precisamente lo que a uno mismo le ha sucedido” (1)

 

 ________________________________

(1) CROUZET, Denis. Calvino. Ariel. España. 2001. P. 16

Etiquetado:, , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Una pregunta que no puede quedar sin respuesta en Pasajes y Fragmentos..

Meta

A %d blogueros les gusta esto: