Recuperando la Reforma

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La Raíces de la cultura Occidental. Breve introducción a la tesis de Dooyeweerd

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dooyeweerd1955Antes de examinar los ideales del humanismo y su repercusión en las teorías políticas de la era moderna. Quiero hacer una breve introducción al tema, ya que es necesario comprender la tesis que Dooyeweerd desarrolló a través de su vida, para entender los enunciados que pronunciará al examinar el humanismo.

En la obra mencionada, Dooyeweerd expone el desarrollo de la cultura occidental bajo cuatro principios básicos que dominaron el pensamiento de la época en la que fueron situados, la moldearon y la prepararon para el futuro.

Ahora, antes de pasar a revisar los principios, es necesario que definamos qué es un motivo básico. Un motivo básico “es una fuerza espiritual que actúa como el resorte principal absolutamente central de la sociedad humana. Gobierna todas las expresiones temporales de la vida desde el centro religioso (el corazón, esto es, la voluntad, n. del t.), dirigiéndolas al verdadero o supuesto origen de la existencia. Imprime así no solo una estampa indeleble en la cultura, la ciencia y la estructura social de un periodo dado, sino que determina profundamente la cosmovisión completa de uno.” (1)

El filosofo holandés nos dice que “los motivos religiosos básicos en el desarrollo de la civilización occidental son básicamente los siguientes:

1.- El motivo básico forma-materia de la antigüedad griega, en la alianza con la idea romana de imperium.

2.- El motivo escritural básico de la religión cristiana: creación, caída y redención a través de Jesucristo.

3.-El motivo básico católico-romano naturaleza-gracia, el cual busca combinar los dos mencionados arriba.

4.- El moderno motivo básico humanista naturaleza-libertad, en el cual se intenta traer los tres motivos previos a una síntesis religiosa concentrada en el valor de la personalidad humana.” (2)

Estos motivos básicos, por su carácter absoluto, son irreductibles. Es decir, no puede haber una síntesis integra de los principios, sino que la síntesis siempre será aparente y causará tensiones entre un principio y otro; es más, estas tensiones teóricas se verán reflejadas en la vida cotidiana.

Todo conocedor de la historia habrá encontrado ya una etapa a cada uno de estos motivos. No es difícil de comprender, la tesis es fácil aquí: cada uno de estos motivos se colocó como potencia en un periodo dado de la historia. El motivo forma-materia, se vio incrustado desde las comunidades primitivas (en cierta forma) hasta la civilización griega y romana de los primeros siglos de nuestra era (llegando a su clímax con la polis y el imperium). El motivo católico-romano lo situamos, creo yo, con el edicto de Milán en el siglo IV hasta Guillermo de Occam y su crítica a la escolástica, esto es, hasta el siglo XIV. Lo que todos conocemos como Edad Media. El motivo escritural, a pesar de haberse revelado en Jesucristo y desarrollado en el siglo I con el cristianismo primitivo, resurge como potencia en el siglo XVI y parte del siglo XVII, con la Reforma protestante y las naciones calvinistas rechazando la autoridad papal. El motivo humanista de naturaleza-libertad, surge a  la par de la Reforma, con el renacimiento en el siglo XV y XVI, este motivo dominó la cultura occidental hasta el fin del siglo XIX.

En el siglo XIX surgieron doctrinas anti humanistas tales como el marxismo, darwinismo y la doctrina nietzscheana del superhombre, lo que produjo una crisis para el humanismo y una batalla por el liderazgo de la cultura occidental. Una batalla que hasta este siglo XXI no se decide por completo.

Otro factor que ayudó a la desintegración gradual del humanismo, ya en el siglo XX, fue el periodo de Guerras y el surgimiento del bolchevismo, el fascismo y el nacionalsocialismo, rotos por la segunda Guerra, al menos, señala Dooyeweerd, en lo político. La tensión de la Guerra Fría y la proclama de una nueva era, dan señales de una confusión espiritual, que se incrementa con la entrada de ideologías orientales, que en buena parte rescatan el motivo forma-materia griego. En medio de la confusión, ha surgido el postmodernismo y su afán de relatividad, que está permeando cada vez más la ideología no sólo occidental, pero que a su vez, se encuentra atrapado en el antiguo motivo naturaleza-libertad. En esta etapa caótica de transición a una “nueva era” las potencias más consolidadas de Occidente: La Reforma y el catolicismo romano, han entrado nuevamente al combate por el liderazgo de la cultura.

Así, en medio de esta tesis, la de una lucha entre cosmovisiones por el liderazgo de la cultura, Dooyeweerd analiza las teorías políticas de la era moderna. Las cuales estaré transcribiendo de su obra La Raíces de la Cultura Occidental.

 

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Dooyeweerd, Herman. La Raíces de la cultura Occidental. Traducción: Dr. Adolfo García de la Sienra. CLIE. Barcelona 1998. 244p.

(1) p. 9

(2) p.15-16

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