Recuperando la Reforma

“sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora”

La Autoridad de la Escritura. Vincent Cheung

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Necesitamos determinar la extensión de la autoridad de la Biblia, para verificar el nivel de control que ella debe tener sobre nuestras vidas. La inspiración, unidad e infalibilidad de la Escritura implican que ella posee autoridad absoluta. Ya que la Escritura es la propia palabra de Dios, o Él hablando, la conclusión necesaria es que ella porta la autoridad de Dios. Por consiguiente, la autoridad de la Escritura es idéntica a la autoridad divina.

Los escritores bíblicos a veces se refieren a Dios y a la Escritura como si los dos fuesen intercambiables. Como Warfield escribe: “Dios y las Escrituras son traídos en tal conjunción con el objetivo de mostrar que en la cuestión de autoridad, ninguna distinción fue hecha entre ellos”.

“Pero Jehová había dicho a Abraham: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” (Génesis 12:1-3).

“Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.” (Gálatas 3.8).

“Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.” (Éxodo 9:13-16).

“Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.” (Romanos 9:17).

El pasaje de Génesis dice que fue “el Señor” quien habló a Abraham, Gálatas dice “la Escritura, previendo… [La Escritura] diciendo…”. El pasaje de Éxodo declara que fue “el Señor” quien dijo a Moisés que decir a Faraón pero Romanos dice “Escritura dice a Faraón…”.

Ya que Dios posee autoridad absoluta y última, la Biblia siempre tiene autoridad absoluta y última. Como no hay diferencia alguna entre Dios hablando y la Biblia hablando, no hay diferencia alguna entre obedecer a Dios y obedecer a la Biblia. Creer y obedecer a la Biblia es creer y obedecer a Dios: no creer y no obedecer a la Biblia es no creer y no obedecer a Dios. La Biblia no es sólo un instrumento a través del cual Dios nos habla; antes, las palabras de la Biblia son las propias palabras de Dios hablando – no hay diferencia. La Biblia es la voz divina para la humanidad y su autoridad es total.

 

Traducción: Marcelo Sánchez Ávila

Written by I. Daniel Tovar

Julio 4, 2008 a 12:36 am

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